… ¿O debo decir “jalapeña”?
Es muy bien sabido que tan solo en mi pais (México) hay toda una variedad de dialectos indígenas, pero también hay una variedad de “dialectos populares”, los cuales también son difíciles de aprender… y aveces hasta de razonar, por que si somos sinceros, hay muchas frases o palabras que carecen de lógica por que no están usadas correctamente.
Sin embargo, puedo comprender que es irrelevante que un pambazo xalapeño no se parezca en lo absoluto a un pambazo chilango, déjenme ilustrarles, un delicioso pambazo chilango es un “emparedado” (para que me entiendan los que no son mexicanos) de papa, lechuga, crema y longaniza, todo eso dentro de un grasoso (pero delicioso) pan enchilado. No así el pambazo xalapeño, el cual (según mi opinión) no es mas que un simple sandwich de jamón con queso, lechuga y mayonesa, en un pan enharinado.
Tampoco es importante que a las quesadillas (esas cosas hechas de masa de maiz, rellenas de lo que sea y remojadas en aceite bien caliente) acá se les llame empanadas o dobladas. Y que a las empanadas (esas cosas hechas de pasta de hojaldre, por lo general rellenas de queso, mermelada, jamón o atún) acá se les llame volovanes.
Creo que tampoco es importante que al plomero se le llame acá fontanero (de hecho, siempre he creido que ni un nombre ni otro tienen mucha lógica que digamos, si alguien me puede explicar, lo agradeceré infinitamente)

Pero he de confesarlo, hay ciertos términos que sí me son molestos, ya que como lo dije, no le veo razón. Un ejemplo muy claro es la confusión de lo que es un lapicero y de lo que es un bolígrafo.
He estado a punto de volverme loca cuando la gente me pide prestado un lapicero azul, o un lapicero rojo, Más aun por que mis lapiceros solo son de color morado o gris, para que combinen con mi estuche (o lapicera, como quieran llamarle) y con mi mochila. Así que me meten en una grave complicación cuando me piden lapiceros de diversos colores. Cuando porfín logro encontrar un lapicero que se asemeje a lo que me piden, me dicen -no, ¡un lapicero!, el portaminas no me sirve- (¡¿que, qué?!) Algo similar le pasó a mi madre querida, cuando en la escuela de mi hermano, al darle la lista de útiles escolares, le pedían un lapicero negro, uno azul y uno rojo… y además le pedían lápiz HB o portaminas. -Qué raro, ¿para qué tanto grafito? ¿les dará miedo a los maestros que los alumnos se equivoquen al usar pluma (o bolígrafo…)? – pensé.
¡Qué sorpresa tan bizarra me llevé cuando me enteré de lo que significa lapicero en el DRLX! (diccionario real bla bla…) Temo desilusionarlos, pero aun no logro acostumbrarme a dicho término, aun ofrezco un portaminas cuando me piden un lapicero.
También me sorprendí cuando un día acompañé a mi samurai a comprar unos lápices para dibujo:
- ¿Tiene lápices de color azul?- preguntó el flamante dibujante. La señorita sacó de la vitrina varios lápices de grafito de diferente dureza (HB, 2B, 4H, etc, etc) todos barnizados de color azul.
- Ehmm, no, me refiero a lápiz especial de color azul, los que usan mucho los caricaturistas o los arquitectos
- Pus’ son estos, ¿no?, estos son azules y se usan para dibujo
- Emmm, si, pero los que yo busco pintan azul.
- ¡Ahhhh! Busca de tinta azul. (…¿tinta?…)

No saben… fue un verdadero reto encontrar los dichosos lápices de “tinta” azul.

Cuando llegué a esta pintoresca ciudad me percaté de que todo iba a ser como acoplarse a un pais diferente, con diferentes costumbres…y hasta con diferente idioma.
Eso no significa que no ame a esta ciudad, la cual vio nacer a mi pequeña hija. Me encanta esta ciudad, amo su clima, su aromático café, las picadas veracruzanas (las cuales son algo así como los sopes chilangos) la neblina, las lluvias, entre muchas otras cosas.
Sé que nunca podré decirle carro al camión (incluso todavía se me sale, como buena chilanga, decirle micro o microbus), tampoco podre decirle chocomil’ de fresa al licuado de fresa, tampoco podré decir “asu” cada vez que algo me sorpenda (prefiero mi adherido “chaaa-le“), tampoco podré decirle nieve al helado de chocolate (talvez si se lo diga a la de limón…), tampoco podré decirle a un conductor “suba por esta avenida” para decirle que se vaya “todo derecho”.
Cuestión de expresiones… costumbres… no sé.
Para muchos los chilangos hablamos cantadito, no lo dudo, pero ¿no se darán cuenta acaso de que ellos también lo hacen? a su modo, pero lo hacen. Definitivamente, si cada cabeza es un mundo… cada ciudad es una galaxia…

Bueno, ya lo saben, cuando vengan de visita por acá, no se les olvide consultar el DRLX. Aunque cabe mencionar que eso se aplica en todos lados, si viajan al norte, al sur, al centro o a cualquier parte de México, infórmense de esos detalles, no vaya a ser que pidan unos chilaquiles verdes y les lleven unos chiles rellenos.