… bueno, no siempre es así. Más aun después de lo ocurrido hoy.
Mi pequeña hija, después de un par de años de negarse rotundamente a usar vestido, decidió desempolvar su guardarropa para ver si ahi encontraba algo que la hiciera parecerse a Cenicienta o a Bella.
No sé en que momento cambió de parecer, pero es un hecho que los hijos deben tomar sus decisiones, aunque no todas nos agraden… No le hago el feo del todo a los vestidos y a las faldas, es cierto que nos vemos estupendamente bien vestidas de esas manera. Yo en lo personal usaría dichos atuendos si los encontrara de mi gusto y con específicos requisitos (que la tela no se arrugue, y si se arruga por lo menos no sea terca para planchar, que no se transparente, y si se tranparenta pues que tenga un fondo o forro incluido, que no sea muy larga o muy corta, que no se vuele con el aire dejando ver mis vergüenzas, y que tampoco sea tan pegada al cuerpo al grado de caminar estilo Morticia, que no tenga que usar medias, que no tenga que acompañarla con zapatos de tacón, y que de preferencia se vea bien con sandalias… en general). Por tanto, el porcentaje de vestidos o faldas que entran en mi patrón de gustos se reduce a un 30%, si a eso le sumamos los contras como: con falda no es tan fácil sentarse en el suelo, o agacharse a recoger algo que se te cayó, al subirse a un automóvil se hace bolas y se atora con todo, si subes escaleras y la falda es larga la pisas y te caes, cuando hace frio te da más frio, si tienes piernas ñangas o con celulitis no podrás usar faldas cortas, pero si usas faldas largas podrias verte gordis. Con esos contras (junto con algunos que estoy segura que estoy olvidando…) la cosa se reduce a un 15%. Y si a eso le sumamos toda mi bola de pretextos para no tener que usar falda por que no me gusta y me siento incómoda, pues entonces quedamos en un lindo 1%, y como dicen que “uno es ninguno” pues entonces lo dejamos así… ¡no vestido! ¡mua ha ha ha!
Pero bueno, esa soy yo, me gustan muchos los jeans (aunque por el momento solo tengo uno, el cual es el de planta, el otro ya me lo rompió mi gata… y los años, claro.)
Soy feliz usando pantalón, siento libertad y comodidad. Pero resulta que ahora mi padawana quiere parecer princesa y ha decidido a toda costa usar vestidos, yo le digo que las princesas no corren (a menos de que se trate de la Princesa Leia…) y que por eso permanecen sentadotas esperando a su príncipe azul, por que saben que si corren, montan caballo, trepan, juegan con sus mascotas y demás, el vestido segurito se les va a atorar, se van a tropezar, van a caer de boca, el maquillaje se les arruinará… y en general todo un mundo de aventuras se limita a estar sentadita sin moverte, además si te mueves se te ven los chones… Nada de eso sirvió, mi aprendiz decidió irse al otro lado de la juerza. No me molesta en lo mas mínimo, la verdad es que se ve preciosa, y bueno, si ella se siente bien con eso, y en todo este rato me ha demostrado una gran habilidad para maniobrar con el vestido y no enredarse, pues por mi no hay problema.
Por cierto, ese vestido era mío, lo usé cuando tenía poco mas de año y medio, por eso a mi hijita se le ve algo apretado, como sea, ella decidió ponerse ese, fue el que le gustó para hoy (amenaza con ponerse otro mañana), en esa foto que esta al final del articulo, yo soy esa niña que va de la mano de su mamá (mi mamá, la señora que va comiendo paleta de limón y no la compartió con su sedienta y cansada hija… jajajaja, no es cierto).
Ya puso la canción de la Bella y la Bestia, me puse a bailar con ella (ella Bella y yo… bestia) y luego puso a bailar a su papá, al cual se le vió reprimiendo las lagrimitas por la emoción.
Mi niña está feliz y eso es bueno.
Foto de mi pequeña tomada por mi samurai
Foto de mi pequeña tomada por mi mesma’
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