- Hola Thomas
- Hola Emily, ¿que has hecho?
- Pues, aprendo acerca de la paciencia.
- ¡Que bien!
- Si… pero, desearía poder aprender más rápido…

Sí, aveces Dios puede usar métodos muy curiosos para mandarnos un sape y hacernos entrar en razón. A mi hasta por medio de las caricaturas que ve mi Padawan hace que me termine de caer el veinte.

He tenido un par de días intensos en los que no he parado de preguntarle cosas a Dios.
He aprendido, con el tiempo, que Dios no se enoja por que le pregunte, más aun, no se enoja de que yo me enoje y no se enoja de que aveces mis dudas sean extraordinariamente escandalosas para muchos (lo raro es que todos alguna vez tienen dudas, la cosa es que no todos quieren aceptar que las tienen, por lo general es mas fácil fingir que todo está bien y que uno está más cerca de Dios que Dios mismo). Así que le presenté mis argumentos, los cuales siempre resultan invalidados por su Palabra.

Y es que, otravez se le ocurrió hacer de las suyas, poniendo frente a mí el “memorandum” de lo que Él hace y hará con mi vida.
Me enojé, ¡mucho!, más por que ya había decidido, de algún modo, dejarme de payasadas y pasar a formar parte de una masa viscosa por que, despues de todo ¿qué se puede esperar de una persona depresiva, con una vida mediocre, con creatividad reprimida y reprimible, entre muchas otras virtudes que cualquiera puede tener?
La verdad, me había hecho a un lado para no estorbar. Desde pequeña quise creer que cada persona tiene un lugar, aun en mi propia familia: que una era la dibujante, que otra era la de las buenas historias y que yo era sólo un angelito que estaba para cuidar de todos y olvidarse de sus sueños. Según yo, nadie, por ningún motivo, debía rebasar sus propias capacidades y pisar territorio ajeno. Luego, con esa imagen distorsionada de mi misma, malinterpreté cuando se habló del “zapatero a tus zapatos”, del “hombre del cántaro”, de la canción del Payaso de Marcos Vidal, y entonces decidí quedarme con las críticas malas y deshechar las buenas (las cuales, siendo sinceros, eran muchas), por considerarlas alentadoras de mi ego, hice caso del “tú no tienes capacidad para hacer eso, deja que lo haga quien puede hacerlo”, del “no se puede empezar un negocio con un teléfono y una computadora”, del “si le fallaste alguna vez a Dios, arrastrarás la consecuencia por el resto de tu vida”, del “no mereces nada”, del “no tienes carácter”… eso me llevó a ser una sombra. Alguien sin sueños, sin visión propia… ya no era “yo”, era la hija de, la esposa de , la madre de, la hermana de, la amiga de, la sobrina de, la alumna de…
Pero para Dios las cosas no son asi, para Él he sido, sigo siendo y seré yo. Todas Sus palabras siguen ahí, esperándome, como el vestido de novia que espera colgado para ser usado por una feliz mujer llena de sueños y anhelos.

… ¿Se acuerdan de cuando David fue a dejarles un itacatito a sus brothers por que estaban en guerra y un gigantote los estaba amenzando a todos? ¿recuerdan lo que le dijeron a David?… !ah¡, pues por ahí hubieras empezado, me dirán ustedes, pero no, es necesario que suelte mi rollo completo, por que estoy segura que no soy la única persona en esas circunstancias. Hay personas que aun dudan de su capacidad, y dudan de que Dios los haya marcado para algo especial.
El problema es que no todos reaccionan como David, la mayoría nos cansamos de los comentarios y de la envidia ajena y damos la vuelta antes de tiempo.
Ya había yo guardado mis triques, aquellas cosas que se me hacían un tonto sueño, un ideal inalcanzable, de esos que sólo los “grandes” logran alcanzar. Y de pronto regresó Dios, otravez, a decirme que mis pensamientos no son los suyos y que él elige a quien quiere elegir y que en eso nadie puede hacer nada, mas que el propio involucrado en dichos planes; quien decide seguir adelante o también puede decidir que siempre no, que mejor se queda a ver tv en la comodidad de su casa.

Dios me llamó a cosas muy locas, cosas que la verdad no le veo caso contarles, ya que son muy personales, que sólo Dios, y muy pocas personas conocen (no es por hacerles el feo a ustedes, pero también he tenido que aprender que no todo el que se dice mi amigo realmente lo es, y que hay ciertos planes que es mejor no decir así nomás por que sí, y que aun en eso de hablar es mejor esperar)
En fin, ayer nos pasó algo al Samurai y a mi que nos hizo recordar que el que persevera llega al final… y que de hecho ya estamos llegando al otro lado, por que Dios jamás se equivoca y cumple todas sus promesas. El Samurai, como siempre, salió sonriente por el recordatorio, por que al fin y al cabo siempre ha tenido clarísimo su llamado (y miren que le han dicho cada barbaridad…), yo no. Yo me fruncí toda hasta los sentimientos y decidí pensar que Dios se estaba contradiciendo… no les voy a hacer el cuento largo, sólo les voy a decir que cuando este telón se cerró, terminamos riéndonos y Dios cerró con broche diciendo
- Sólo te confundiste por escuchar la interferencia y no escuchar al mensaje

Estoy leyendo desde la semana pasada un libro que nos dió nuestro pastor, se llama “Cambie su vida, cambie sus actitudes” de Robert Jeffress, vi algo que me dejó pensando acerca del por qué es fácil olvidar el propósito de Dios para nuestras vidas:

Entienda el valor de la perseverancia. Muchas personas aceptan sus fracaso porque muy dentro de sí piensan que no estaban destinadas para el éxito. Consideran que no poseen los talentos necesarios para realizar sus sueños.

Dios hace todo por algo, y usa todo para para los que le aman.
El post de Blue acerca de las percepciones, el libro que nos dió el pastor, un post reciente de mi mamá Gloria que me hizo ver lo bruto que uno puede ser cuando se deprime, lo que me pasó ayer en la congre, el haber decidido alejarme de personas que mas que animarme me hunden, el que todo mi entorno esté rodeado de palabras como perseverancia, paciencia y confianza, no son una coincidencia… no al menos para mi.

Dios te llamó para algo, talvez aun no sabes para qué, o talvez sí lo sabes pero haces como que no, por que no crees ser lo suficientemente importante para Dios.
Vendrán las olas sobre tu barca, y sentirás que todo esta perdido al querer pasar al otro lado, te llamarán irresponsable, te dirán loco, te dirán que eres muy joven (o muy viejo) para eso, te dirán que te falta revelación y una bola de argumentos más. No te desanimes, no olvides que estarás del otro lado si Dios así te lo prometió (ciertamente, no llama a cualquiera y, no cualquiera contesta esa llamado), si regresas al lugar de donde saliste, perderás el propósito, perderás la batalla. Antes bien, recuerda Quién va en tu barco, aunque parezca que no se preocupa por tí, todo, absolutamente todo, está en Sus manos. Sólo espera, confía y persevera. (Léete la Biblia en Marcos 4, de preferencia todo el capítulo, para que veas cómo siempre van de la mano el escuchar a Dios, tener Fe y pasar por pruebas)

Samurai: Porfas, considérame para esos gallos y aullidos, jajajaja. Gracias por ponerme tu hombro para llorar y por animarme a no mirar atrás. Por no presionarme a mirar la perspectiva correcta y dejar que yo sóla descubras las respuestas. Quiero seguir siendo útil a lo que tú haces, aun cuando también yo tenga mi propia vida y llamado. Te amo más que a los chocorroles (uhmm, chocorroles…)

Mr George: Eres un ejemplo de lo que es perseverancia, pones tus metas y las alcanzas… y aunque tus metas se vean enorrrmes, no sé como, ¡¡pero llegas!! Eres un loco lleno de amor.

Saske: Chamaco soñador. Conserva tu sueños (¡sí! hasta esos), alcánzalos con paciencia. Y no te quedes sólo con esos, ráscale más, estás lleno, ¡atiborrado! diría yo, de talentos y virtudes, no tengas miedo de ser tu mismo y rascar para darte cuenta de que ahi están tus ideales. No dejes que nada destruya lo que Dios quiere de ti. Seré torpe, pero te sé querer y ver en ti a un “rey David”

Jazz: Eres la chica más transparente y dedicada que he conocido en estos últimos años. Amo tu disposición y eres un ejemplo para mí de humildad y de alegría. No aceleres, paciencia… paciencia… llegarásn lejos, pero no queremos que se te acabe la gasolina en el proceso, jua jua. (Por que con una Jazz cansada no hay Maestro Limpio al que podamos molestar, jajaja)

Perro Perruno: Jamás imaginé que uno podría tener amigos vía web como tú. Aprendo de tu llamado (woof woof), de la sencillez de tu corazón, de tu manera práctica de ver las cosas de Dios y aplicarlas a la vida diaria. Gracias por considerarme una amiga y una compañera de juegos (buaaa, te extraño yo también) También me sorprende bastante el cómo puedes jugar Tibia y llegar a lvl 30 como Rookie mientras haces tus tareas, jajaja. Ah! y si… RECIBÍ TU REGALO DE NAVIDAD!! gracias!! jajaja, prometo aprender a tocar ese extraño instrumento, jajajaja.

Mamalú, mi suegris amada: de mis fieles y perseverantes lectoras, de esas que esperan grandes cosas de mi, no sólo por que me aman, si no por que creen en lo que hago, y por que creen que lo que hago lo hago bien. No suelte sus planes nunca, por nadie, por nada. Cada recuerdo suyo me hace ver la vida de otra manera. Lo vivido no fué en vano, y lo que vivirá tampoco lo será. Por cierto, ya está su camita lista para que se venga a festejar su cumple.

Pa’ y Ma’: gracias por enseñarme a ser disciplinada, aunque no he seguido al pie de la letra todos sus consejos, créanme que los considero de mis mejores maestros de vida. Gracias por soltarme y dejarme ser. Me fascina que después de tantos años, ustedes aun sigan peleando por sus ideales y ser lo que desearon ser.

Mis hermanas: Están locas, es que ni que… pero ¿saben? aunque seamos muy diferentes y nuestros planes sean muy distintos, y aunque yo sea la más bonita de las tres… ehem, ehem, no olviden luchar por lo que quieren, ya sea un programa de radio o un estudio fotográfico (real o virtual…) las quiero un buennn… mish pastillash, mish pastillash