No importan las cosas malas que hayan sucedido en la última semana de febrero, por que después de todo, las cosas buenas siempre son mayores que las malas…
Como por ejemplo: Una disculpa con verdadero arrepentimiento por reclamos injustificiados. Una mujer-tortuga dibujada en una hoja con aroma a Lacoste. Comer el mejor mole xiqueño hecho por mi mamá, acompañado de ese arroz blanco con elotitos que tanto me gusta. Poder jugar Tibia después de una larga y pesada semana… y mientras tanto, que un joven y heróico lvl 16 me defienda de 2 patanes (uno de ellos lvl 29) y además termine peleando contra 4 y ¡que sobreviva a la pelea!. Tener luz e internet en casa. Que alguien lave el patio y guarde las cosas del super en tú lugar. Tener café en casa (sin importar que por las prisas no te lo tomaste o lo olvidaste sobre una mesa). Que la gente que más amas te abrace mientras dejas escurrir la “soledad” que traías acumulada por semanas. Ponerse una guarapeta virtual (en second Life) con una hermana y reir sin parar mientras usamos shapes raros. Que alguien con un gran corazón done una batería (y no de cocina) a un ministerio al que todos le exigen pero donde pocos meten las manos. Ver como hay buenas personas que se desprenden de sus cosas (incluyendo su comodidad) por ayudar a los demás. Cortarme el cabello y cambiar un poquito de look… que además la gente diga que me veo muy bien… y que además el estilista me tire el can jajajaja. No querer despedirse de los amigos el domingo por quedarnos picados con el relajo y los cacahuates “multi”… pero estar feliz de todas maneras por saber que los veré el martes. Que me den la oportunidad de explorar otras areas para desarrollar talentos. Que mi padawan me vea como su cómplice al momento de hablar del niño que le gusta.. y de paso, tomarle una foto al susodicho…

Y claro, no faltan esas cosas inesperadas que también le dan sabor a la vida… ¿No les pasa que de pronto pasan cosas que, no es que sean malas, solo son “raras” y pasan todas de sopetón?

Rarezas del dia:

Bueno, pues llego a la escuela de la Padawan, una gata rayada me saluda cariñosamente, entro a la escuela y nos avisan que mañana no hay clases por que, segun nuestro querido gober (a quien ya se le hizo fama por su árdua construcción de puentes) va a entrar un frente frío severo, con vientos del norte y toda la cosa… la verdad es que con este sol y este horroroso calor, nadie se lo creería.
La maestra anota la tarea en el pizarron de afuera, la Padawan sale del salón enseñándome un dibujo que hizo y una calcomanía que le acaban de regalar… la calcomanía resbala de sus manos y cae en la rejilla de la coladera, una niña sin querer pasa por ahi, pisa y la calcomanía cae al fondo de la coladera… padawan triste, pero se anima por que aun le queda su dibujo. Luego, al buscar el sueter de la Padawan, ¡no está! ¡alguien más se llevó su sueter! (y eso que tiene nombre). Mientras estoy con lo del sueter, un niño (que es de esos que molestan para decir “megustas”) le rompe a la Padawan el dibujo que hicieron en clase, ella llora (como buena artista que es), la calmo y le digo que le pida a su maestra que la ayude a arreglarlo, la maestra lo arregla, todos contentos… Luego, en el pasillo de la escuela, hay un adorno olvidado del 14 de febrero tirado en el suelo, es un corazón… de color morado. La padawan se lo lleva muy feliz como un papalote… irónico; asi lleva el morado corazón de su morada madre, jajajaja. Llegamos a la esquina, nos encontramos al niño que le gusta. El niño, como todos los días, sale a su encuentro con su galanura y hermosa sonrisa. Esperamos el camión de siempre, ese que nos lleva a los 4 a casa. De pronto, un auto le da un pequeño llegue a otro… se estacionan frente a nosotros, justo donde no deben estacionarse por que impiden la subida de la gente a su camión… a lo lejos se ve nuestro camión… los carros estorban… al Youngling (el prospecto de mi Padawan) se le sale de las manos una pelotita… la pelotita corre y bota desenfrenada… va a dar justo abajo del auto estacionado… Youngling llora (nunca lo habia visto llorar), la Padawan trata de calmarlo, el camión viene ya, Youngling se tranquiliza, corremos para atrapar el camión el cual tiene toda la intención de dejarnos por que hay dos carros estorbándole el paso, logramos hacer que se detenga, hay mas gente de lo normal en la parada… subimos, pagamos, nos sentamos… la tía del Youngling recuerda repentinamente que ha olvidado su bolsa de víveres en la parada del camión… se bajan, nosotras seguimos. Llegamos a casa y hasta ahora no ha pasado algo extra… solo espero que la tía del Youngling sí haya encontrado su bolsa :(

Febrero loco… marzo… otro poco… me cae que si.

Actualización: Se me acaba de resbalar la tapa de un recipiente de cerámica donde guardo la sal de cocina… se hizo añicos, mi dedo meñique (jajajaja añicos y meñique se parecen…) se cortó… barriendo me di cuenta de que mi recogedor está roto, jajajaja. ¿Qué mas pasará?