Hace unos minutos limpiaba la estufa de mi cocina, y mientras quitaba la grasa adherida desde hace tres semanas, más o menos, pensaba en cómo cambia uno con el tiempo, y pensaba también en cómo invertimos el tiempo o como dirían nuestras madres: “en qué perdemos el tiempo”.
Todo este embrollo mental surgió por que mientras limpiaba recordé que antes de que mi padawan llegara a este planeta en su mininave espacial (osea yo), esta servidora era obsesiva con eso de la limpieza. Y dentro de las víctimas estaba ni más ni menos que la Señora Estufa.
La limpiaba a diario, y aunque no usara el horno le pasaba el trapito para que siempre estuviera presentable (no sé para quien, si nadie se asomaba…), la rociaba con Brasso quita grasa, le daba una leve talladita y le pasaba dos veces un trapito absorbente.
Muchas me dirán “ay, pero eso es una costumbre muy buena, no hay por que cambiarla chulis”. Hace 5 años hubiera creido que tenían razón, pero hoy, temo desilusionarlas mis queridas lectoras (no digo lectores, por que a los hombres les importa un comino si la estufa está limpia o no… ¿verdad?) Por que hoy, he cambiado, jajaja.

También una o dos veces a la semana, casi casi la desarmaba para lavar pieza por pieza, las tallaba y quedaban brillosas, !como nuevas! Después de media hora de estar ahi, veía mi estufa reluciente y temo decir que me sentía ultrasatisfecha y orgullosa de mis logros.
De la estufa me pasaba a los lavabos de los baños. El proceso era similar e igual de pesado que el de la estufa. Una vez que terminaba con todo aquello que se tallara y que brillara de limpio, me iba contra la decoracón en general. Los cojines de la cama TENÍAN que estar en su lugar. Ay de aquel que osara mover o aplastar uno de mis sagrados cojines (hechos por mi, además) de la sala y de la recámara.
Cero pelos de gato en las sillas y cuando los gatos comenzaron a limarse las uñas en las sillas del comedor casi me da el patatús (cualquiera que tiene gato sabe que no importa cuantos afiladores les compres, una vez que adoptan un mueble como lijador, el daño es irreversible).
Tenía más exigencias que no sólo me robaban el sueño a mi, sino a toda mi sufrida familia. Estaba literalmente prohibido leer en la mesa (si, hasta el periódico), armaba unos megapanchos cuando el Samurai encendía la radio para escuchar las noticias, ¡y qué decir de la tv! Tener la televisión prendida mientras comíamos era algo impensable… y televisión en la recámara… ¡jamás!

Sin embargo, no sé en qué momento me empecé a alivianar (o afodongar, como gusten verlo), Y de pronto me vi instalando la tele y el jomtiater en la recámara junto con mi Samurai y la Padawan hace unos pocos años. Luego llegó el cubo, el cual cambia su residencia según la necesidad y las visitas, pero el cual por lo general está enchufado en la recámara también
Y luego, también me descubrí escuchando las noticias mientras desayunaba, y luego, en menos de lo que imaginé ya estaba riendo con la comida en la boca mientras veíamos un programa de tv.
Hoy comemos mientras cada uno tiene su compu en la mesa, el Samurai para ver Dragon Ball o para ver noticias geeks, y yo para jugar Dofus o leer blogs…
¿La estufa? Ah si, ¡La estufa! Pues hoy descubro que la estufa ya llevaba varios días sin limpiarse, no sólo a profundidad… vamos, ni si quiera le había pasado el trapo por encima. No, tampoco me miren así, no me enorgullezco de la mugre y, mucho menos de mi mugre. El punto es, que pensé en que el mundo no ha cambiado en nada por que yo no limpié la estufa en varios días, el mundo no se destruyó por que comiera con mi laptop en la mesa y por supuesto, no vinieron alienígenas a invadirnos y a a castigarnos nomás por que se me ocurrió tener la tele en la habitación que sirve para dormir y para… ejm ejmm, cof cof… (bueno, ultimadamente el sexo se puede llevar a cabo en cualquier área de la casa y no nomás en la recámara, ¿verdad?).

Y luego ese pensamiento de “órales, no pasá nada” me llevó a otro pensamiento, el de “caray, ¿en qué se nos va el tiempo?”.
En mis épocas me hubieran dicho que perder el tiempo era ir al cine con los amigos a ver Ironman, o jugar videojuegos online, o escuchar música mientras se lee un libro por tercera vez… y hubieran llamado “inversión de tiempo” a acciones como el lavado de estufa, el planchado de camisas, darle tres rapasaditas extras a la guia de estudio un mes antes del examen final de matemáticas, a la manufactura de sueteres tejidos o vestidos bordados o cosidos por uno mismo.
¿Cuánto tiempo de mi vida desperdicié dejando mi cuarto de soltera ultraimpecable? ¿Cuánto tiempo desperdicié borrando 20 veces una letra que según yo no me salía bien cuando aprendí a escribir? ¿Cuánto tiempo de mi vida y cuanta felicidad desperdiciada pidiendo que se respetara la hora de la comida prohibiendo el televisor o la radio? ¿Cuánto tiempo desperdiciado en tallar una estufa que bien pudo haberse lavado a la semana sigueinte y no se habría alterado nada en el ecosistema?
Hoy, la verdad, me arrepiento de haber dejado pasar tanto tiempo, de haberme ocupado de “lo que se ve” y no de lo eterno. Muchas cosas que no hice por que creí “pérdida de tiempo”. Como bailar, tocar varios instrumentos, dibujar manga, inventar historias y escribirlas, componer música, escuchar a mis amigos, conocer nuevas personas, ayudar en lo que se pudiera a otras personas que realmente lo necesitaban.
En fin, de aquí en adelante no queda más que vivir la vida, vivirla bien, quitar aquello que no se necesita (jajaja, eso me sonó a comercial de Allbran). Nimodos, si duele haber perdido tanto tiempo… pero hay que hacer algo con el tiempo presente.

Conclusiones concluyentes:
1.- Es bueno tener una estufa limpia por que así se evitan infecciones, pero no pasa nada si no se lava diario… ^^
2.- No estoy haciendo un moviento en pro de las televisiones en las recámaras, pero vale la pena reconsiderar si acaso nomas estamos prohibiendo por mantener el control de una unidad familiar que a lo mejor ni existe. En nuestro caso es más divertido y hasta nos une más por que platicamos de lo que vemos.. hasta debates y mesas de discusión salen, jajaja. Así que, bueno, eso depende de cada familia.
3.- No se puede generalizar en cuanto a cómo se invierte o se pierde el tiempo, eso depende de cada persona. Talvez a muchos si les parecería pérdida de tiempo jugar Dofus, o ver una pelicula con los amigos… pero no para mi, por que es cuando puedo conocer más a mis amigos y abrirles mi corazón. No así mentras tallo una estufa… no en mi caso almenos.
4.- Rompe con los esquemas aprendidos desde tu infancia, por que probablemente estés desperdiciando tu vida en hacer cosas que no tienen nada que ver contigo. Descubre de una vez en que puedes invertir TU tiempo. No copies “nuevos” esquemas, no por que le funcione al vecino significa que te va funcionar a ti… y eso incluye este post, no por que a mi me funcione no lavar la estufa a diario significa que te va a funcionar a tí, ¿verdad?
Sólo es cuestión de poner las cosas en una balanza.