Bueno, pues aqui ando. No me he dado mi tiempo para postear, aunque si me gustaría, jeje… y por eso hoy aprovecho mi estadía en casa (mi Padawan y yo nos enfermamos), para ponerme a postear como loca.
Es que como algunos saben, el mes de mayo es uno de los más ocupados para mi.
Comenzando con un puentezote en el cual me es complicado ponerme a postear, por que aprovecho esos días para hacer otras cosas con mi familia.
Luego se vino el día de las madres…
El festejo (mi primer festejo escolar del Día de las madres ^^ ) se hizo en viernes, estuvo muy bonito y gracias a Dios muy sencillo, por que así no gastamos en casi nada. Nos hicieron una comida sencilla a base de tacos (que estoy segura eran de soya, a mi no me engañan jajajaja).
Mi Padawan salió vestida estilo Jack Sparrow, cargando una bandera negra con una calavera pintada por su servilleta, tatuajes patrocinados por su artista padre. Y ella puso su mejor actuación: dijo su frase, no se puso nerviosa y todo salió genial (jeje, creo que se le da la actuación a esta chamaca jija de su padre… y de su madre, que ya actuó de bruja verde y que hasta eso no le salió mal, jajajaja)
Me dió una maceta con una flor de madera de portarretratos, que hicieron en su escuela. La maceta, porsupollo, es de color morado (mi Padawan es feliz de mencionarle a todos que es mi color favorito, y ella eligió el color de mi maceta), es mi primer regalo escolar, ¡asi que me encantó! Supongo que también me gustarán los demás, pero este por ser el primero lo veo de una manera especial.
Y bueno, esa noche la fuimos a aventar con su sufrida pero feliz abuela, por que habíamos quedado con los jóvenes de Renuevo ir a llevar unas cuantas serenatas. Y pues ahi le caimos a Super Luis, el pastor de jóvenes, y nos pusimos a desentonar unos cuantos “himnos románticos”… nuestra primera serenata fue fallida, por que a quien iba dedicada ¡no estaba en casa! (la pastora…), pero bueno, nos sirvió de ensayo.
De ahí nos teletransportamos a la casa de la Jazz y el Saske, quienes habian dicho que iban a una velada de oración (jojo… ya mero) y pues su mamá nos recibió con una mega sonrisa. Le cantamos un largo repertorio y sus polluelos fueron a darle una flor y un abrazo (raro en Saske, que no da abrazos a menos de que la persona en cuestión le provoque mariposas en la panza). De ahi nos teletransportamos a la casa del Ito, cuya madre abnegada y dulce ya sabía de la serenata “sorpresa” y nos esperaba con unos deliciosos sandwiches y agüita de tamarindo… obvio, nadie se negó a entrarle.
Luego nos teletransportamos a la casa de la mom de Jess, y ¿que creen? que ahi también nos esperaban con sandwichitos y !agua de tamarindo¡ (se me hace que se pusieron de acuerdo, jajajaja). Nomás que estos sandwiches eran de pollo y también, estaban de rechupete.
Y por último, nos dimos un viaje (no de esos que están pensando, ¡no!) hasta la casa del Mr George en el cercano poblado de Coatepec. Ya ahí dejamos al chamaco para comenzar la repartición de hijos… nomás que el queridín se nos volvió a pegar que por que no puede vivir sin nosotros… jajaja, no es cierto, es que tenía algunos “asuntos” pendientes en CAXA…
Caimos en casa de la Naniela y ahi nos despedimos.
Como no teníamos sueño y estábamos de “recién casados” nosotros dos, nos fuimos con la Jazz y el Saske a caminar… ¡si! a caminar por el centro para buscar una cafetería que estuviera abierta a las 2 de la madrugada donde Saske pudiera tomarse un frapuchino ¡háganme el favorrr!
Porfín dimos con un café, nos tomamos algo, platicamos, reimos y continuamos… si, ¡caminando!.
Caminamos largo rato hasta que nos dió hambre otravez y fuimos a atacar un trompo de tacos al pastor.
Nos dieron casi las 5 de la mañana y regresamos a nuestras casas… no queríamos pero ellos como buenos jijos que son, tenían que regresar a lado de su madre.
Desperté a las 9 de la mañana… no, no es que yo sea muy madrugadora o mi reloj biológico me traicione… es que la alarma del celular del Samurai sonó como loca y claro, eso me despertó y ya no pude continuar palticando con Morfeo.
Mi somnoliento Samurai siguió durmiendo como si nada, yo me levanté y fui a comprar comida felina por que ya no tenían nada los pobrecitos mininos. Estuve un par de horas caminando y pensando en lo que ha significado para mí ser madre, en lo dificil que es ser madre en cualquier época, en que toda madre comete errores… y así estuve en un buen divague un rato.
Retorné a casa y lavé ropa.
De algún modo me sentí rara de no haber sido despertada con un “felicidades por ser la mejor mamá del mundo“. Pero al mismo tiempo estaba feliz de que quien recibiera ese pringoso besito en las primeras horas de la mañana, fuera mi mamá, quien efectivemente fue despertada por un pequeño monstruito de 17 kilos, recibiendo así un abrazo y un beso por ser la mamá de su mamá.
Melancólicamente metía la ropa a la lavadora y pensaba en eso, recibí un mensajito de mis hijas postizas y eso me alivianó bastante. Ya luego el Samurai se despertó, comimos algo… y ya más tarde fuimos por nuestra pequeña Padawan, quien repuso mis energías con un fuerte abrazo y un globo de corazón con un “Felicidades mamá” escrito en él (aun flota feliz en mi comedor, jeje, creo que contiene mucho amor y por eso no se desinfla). Abracé a mi mamá y le dije cuánto la quiero (a mi modo, ya saben que soy de poquitas palabras, jiji) y ya con eso me sentí muchisimo mejor.
Creo que el andar dando serenatas a las madres me movió muchas fibras en el corazón, más por que soy madre y por que estos chamacos insisten en que me veo muy joven y que aveces hasta olvidan que soy mamá por que mi hija es independiente y yo soy muy jovial. Eso es un halago hermoso. Pero en ese momento me sentí rara. Días antes algunos insistieron en darme serenata a mi también, pero yo, bien heroica en el cumplimiento de mi deber, les dije que no, que yo era parte del grupo y que quería ser parte de los cantantes y no del balcón. De todas maneras habría una serenata masiva el domingo para todas aquellas mamás que no salieron sorteadas (yo salí en el sorteo gracias a mis hijitas Tangy y Miss Tammy que anotaron mi nombre a escondidas… ayyy niñas!, ¡y fue el segundo papelito en salir!… pero preferí ceder el lugar por lo que ya les dije).
Y bien, llegó el domingo y ahí si me tocó estar del lado maternal, con todo y mi niña en brazos ¡fue genial!.
En la tarde le caimos de gorriones a mi mamá y fuimos festejadas las mamás y las mamaciiitas (mis hermanas) comimos muy rico y luego jugamos Guitar Hero III.
Regresamos a casa con una pequeñina dormida y nosotros con sueño acumulado de las desveladas anteriores.

Con eso terminaron los festejos del Día de las Madres.

… La Blu me preguntaba qué se siente que te festejen el día de las madres y yo le contesté que es dificil contestarlo, por que cada quien lo ve de diferente manera, yo en mi caso no soy de llorar si veo a mi hija disfrazada de algo cantándome las mañanitas, antes bien, me da risa y le tomo fotos… pero tanto como ponerme a llorar como lo plantean en los comerciales de caldo de pollo o de cámaras sony, pues no… la verdad no.
Hay quienes creen que el mejor día de su vida es cuando se casan (tal como se lo dijeron a ella), otros dicen que es cuando te conviertes en padre, otros dicen que es cuando se graduaron de la universidad o cuando se titularon… para mi no ha sido ninguno de esos, de hecho, no puedo decir cual ha sido el “mejor dia de mi vida”, cada día de mi vida ha tenido cosas chidas y cada día ha tenido un por que.
Me parece un poco cursi y ridículo pensar en que uno tenga “el mejor dia de su vida”…
Y ¿qué decir de este día?, nada, sólo puedo decir que se siente bonito que alguien te diga “te quiero mami” o que te digan “eres la mejor mamá del mundo ” (jajaja mi hija me lo dice muy seguido, y creo que tiene razón, jajajajaja, talvez no sea la mejor mamá de otros niños, pero de esta pequeña aprendiz de jedi si lo soy, eso es lo mejor). Se siente bonito que alguien te admire… pero como le decía a la Blu, siento más la responsabilidad, y siento frecuentemente una enorme presión y tensión, no quiero cometer errores, o tengo que pensar en reparar los daños hechos, que talvez ni son tantos, pero pues si siento el peso… y eso, no se siente nada bonito.
Ser madre para mi ha sido difícil, ha sido un reto, por que no soy dulce, ni nice, ni una ternura con patas.
No tengo ese instinto que dicen “que todas las madres tienen” (la verdad, el Samurai si lo tiene… y ¡es hombre!, jejeje), de pequeña prefería jugar con carritos y si jugaba con muñecas armábamos obras de teatro con ellas o hacíamos cualquier otra loquera que andar jugando a ser mamás.
Nunca me gustaron los niños chiquitos y con mi Padawan cada día es un examen de paciencia… talvez no me saque un 10 o un 9, pero me siento bien de que mi 7 o mi 8… o incluso el 6, sean los que he sacado yo misma, sin copiarle a nadie, sin sacar acordeones y sin hacer trampas. Talvez no me gradúe con honores de esta diaria escuela de padres, pero ya soy un poco más conciente de que lo que hago vale por que lo hago de corazón, con todo mi amor.

Tarde, pero les dedico un abrazo a cada mamá que conozco. ^^