Alguna vez leía en el blog de la Blu’ acerca de lo que nos provocan ciertas palabras, y temo decir que la palabra “prejuicio” me provoca cierta picazón (y algo de rasposidad en la garganta, por eso de la jota, jajajaja)
Hace algún tiempo yo tendía a ser una persona que se dejaba llevar por la primera impresión. No era dificil que le hablara con extremo respeto a un tipo trajeado y al mismo tiempo le hablara con menos formalidad (aunque no por eso sin respeto) a alguien de la misma edad pero vestido de pants.
Me dejaba llevar por los diplomas colgados en una pared e incluso me tragaba esos argumentos de que “el inglés te llevará lejos y te hará exitoso”.
También solía pensar que un niño bien educado era el que mantenía pulcra su ropa un día lunes de honores a la bandera… y que un niño que lloraba a grito pelado era un berrinchudo de primera.
Pensaba que una persona que decía “wey” era una persona ignorante, sin educación, sin lenguaje… sin escrúpulos.
Pensaba que alguien con bonita letra tenía la carta abierta para ser un excelente artista gráfico, y que alguien que supiera hacer un circulo de sol en una guitarra ya era un super músico.
Creía con facilidad que alguien que tocaba el claxon como desesperado en una hora pico en pleno tráfico en la Ciudad de México era un pobre neurótico con ansias de poder.
Creía que alguien que se paraba en un púlpito y dijera “Dios te dice hoy que…” tenía la razón y además era profeta… Creía que un hombre y una mujer no podían ser amigos por que tarde o temprano confundirían sus sentimientos. Creía firmemente que alguien sin dinero era alguien mediocre y mal hijo de Dios por que después de todo “hasta la biblia lo dice”, ¿no?
Pensaba con firmeza que un niño o niña solitario(a) no eran mas que inadaptados sociales. Creía que un estudiante con excelentes calificaciones era un “genio”.
Daba por hecho que una persona con sobrepeso era completamente culpable por comer de más sin pensar en que pudiera ser alguna enfermedad de tiroides, daba por hecho también que si un hombe era infiel era por que su mujer no se cuidaba para él.
Creía que todas las chicas bonitas eran tontas y las no tan agraciadas sí eran inteligentes.
Creía que una persona desempleada era una persona irresponsable y sin visión… todo un fracasado.
Criticaba todo sin tocarme el corazón: los tatuajes, las “malas” palabras, las situaciones familiares, la manera de vestir de la gente, la forma de sentarse, las decisiones arriesgadas, los errores, los estilos de música que no me gustaban … si algo no cuadraba en mi pequeño cerebro con sistema Windows Vista instalado (osea, muy nice, pero bien inútil y lleno de fallos) automáticamente lo censuraba.
No crean, las cosas en mi mente han ido cambiando poco a poco, no está bien decir tajantemente “ya cambié” porque eso es una sutil (pero vil) mentira. Los cambios que valen la pena tardan años… ¡aveces tardan toda una vida en notarse!. Y en esas ando… caminando en el cambio y toda mi vida será asi, así que ténganme paciencia.
Poco a poco he ido prefiriendo pensar en todas las razones posibles de las situaciones adversas ajenas, antes de emitir un juicio cruel.
La vida no me ha tratado bien en muchas áreas. En parte por que yo me metí donde no debía y en parte por que fui víctima de muchas situaciones que estaban fuera de mis manos.
Todos hemos vivido malos… malísimos ratos, quien no los vive es por que no viven la vida con la intensidad con la que deberían. Lo malo no es pasar por momentos de aflicción, lo malo es cuando pasamos por eso y no aprendemos.
Pues bien, agradezco haber vivido cosas terribles por que mi perspectiva de la vida y de la gente misma ha ido cambiando. He decidido ser más tolerante, pesar las circunstancias ajenas antes de emitir un juicio desde mi trono de perfeccionismo, el cual también anhelo cambiar, por que el perfeccionismo mal encausado me ha llevado a mi y a mi familia a situaciones difíciles que bien podían evitarse. Y creo… creo que ahi la llevo.
Por otro lado, no es grato ser más tolerante, por que eso implica enfrentar el orgullo propio y al mismo tiempo soportar que te llamen “apóstata” “hereje” o similares.
No es divertido intentar amar como Jesús lo hace, quien en lugar de aventarle piedras a la mujer adúltera, la perdonó sin juzgar su estado.
Es más chido, más cool señalar a los demás dejándonos llevar por el primer vistazo.
No hace mucho me pasó en la congregación;
Dejándome llevar por mis prejuicios y paradigmas, lastimé a una señora al decirle que su hija de 3 años ya le había tomado la medida. Era la primera vez que la niña asistía a la reunión… no sé como me atreví a lanzar semejante diagnóstico o veredicto.
No he vuelto a ver a dicha señora, y sí, me apena mucho decirlo… pero tengo que decirlo: me equivoqué. Talvez la niña sentía miedo de quedarse en un lugar desconocido y por eso lloraba con tanta fuerza. Talvez trataba de safarse de los brazos de todo aquel que la cargara por que quería correr a los brazos de su madre y sentirse segura… y no necesariamente por que la niña viviera violencia en casa o por que estuviera consentida… pero en ese momento yo creí lo que me vino en gana. Y bueno, ultimadamente si lo era o no, yo no tenía ninguna autoridad de prejuiciar ni a la niña ni a la señora.
Talvez con el tiempo podría haber conocido más la situación de la niña y de su familia y entonces muchas cosas me serían aclaradas.
Desearía regresar el tiempo para corregir el error… desearía ver a dicha señora y recordar su cara para no errar el comentario y entonces pedirle perdón.
También, desgraciadamente me ha pasado lo mismo… pero alrevés, de dejarme deslumbrar por personas con una “vida estable”, por la buena educación de los hijos, por las buenas calificaciones obtenidas en la universidad y por muchas cosas que son políticamente correctas. He entregado todo sin pedir nada a cambio a personas así. Y temo decir que, también me he equivocado.
No puedo y no quiero dejarme llevar ya por experiencias ni por “sentido común”… quisiera tener ojos como los de Dios, que ven lo que se debe ver, sin prejuicios.
Quisiera poder ver y platicar con una mujer samaritana y decirle lo que sé de ella sin hacerla sentir culpable por su situación. Quisiera poder aceptar un regalo sincero callando las bocas de los fariseos que me dicen que esa persona es “indigna”. Quisiera poder decir que dejen a los niños ser y acercarse a Dios sin esquemas. Quisiera perdonar y dejar pasar como él lo hace sin temor a que me llamen “débil”.
¿Cómo le haces Dios para ver sólo las cosas buenas y perdonar y pasar por alto mis errorcitos y mis errorzotes? ¿Será acaso que nos conoces a la perfección y por eso tú no emites juicios adelantados de lo que somos o lo que no somos?
Incomparable amor… tan difícil de entender.
Invalidando los prejuicios y la culpa del pasado que nos persigue, no por que tú lo quieras así, si no por que creemos que somos merecedores de juicio, así nos han hecho pensar, al grado que cuando nos sentimos buenos, sentamos en la silla del juicio a aquel que nos parece malo y entonces descargamos nuestra culpa sobre ellos.
Incondicional amor… tanto hay aun que aprender de él.
Blue
Junio 3rd, 2008 at 8:50
Creo que Dios nos ama porque sabe de qué estamos hechos, por eso nos perdona y entiende. Es verdad, es fácil emitir un juicio y poner en la horca al que se nos antoje. Me uno a tu situación, a veces vemos nomás por encimita y decimos “ah ya sé cómo es tal persona”. A veces vale la pena rascarle para que el oro se caiga. A veces, vale la pena sentarnos a esperar, pues el pez por su boca muere.
Anoche perdí el sueño. Dice mi papá que cuando eso pasa, es Dios que quiere hablarnos. Anoche leí a Job. Leí un poco de Proverbios y Eclesiastés. Ahora en la mente recuerdo algo importante que quiero compartirte: Los proyectos son del hombre, pero es Dios quien conduce sus pasos.
Te quiero hermana, pero esa humanidad a toda prueba.
Darth Akire
Junio 3rd, 2008 at 12:15
Blu’:
Job!! es de mis libros favoritos jeje… si, toda la Biblia es saboreable, pero con Job me identifico mucho. Aveces con él, aveces con los hijos, a veces con sus amigos y aveces con la esposa misma.
Y bueno, proverbios y eclesiastés nos enseñan siempre cosas muy sencillas de entender… ¡pero qué difíciles son llevarlas a cabo!
al menos a mi me cuesta bastantito trabajo.
Que chido que lo veas así. Si vuelves a despertarte no dudes en platicar con él, con la mente despejada es más fácil escucharlo.
Te quiero un buenn jerrrmana.
kerusso
Junio 4th, 2008 at 9:47
Ciegos que no vemos mas allá de nuestras narices, sordos que oimos solo lo que nos conviene en ese momento, necios que vamos por la vida señalando lo que desconocemos, lo que nos molesta por que no lo tenemos o juzgamos indigno segun nuestro pobre y corto entendimiento.
Hay comare, tocaste una llaga, tambien he tenido que pasar por eso de vencer tantos y tantos prejuicios y errores, lamentablemente no podemos viajar en el tiempo y el mal hecho asi se queda, del papel que arrugamos ni planchandolo desaparecen las marcas, pero tenemos un Dios tan perfecto que es capaz de hacer cirugía en esas y en nuestras arrugas.
“No es divertido intentar amar como Jesús lo hace”
No nos parece divertido porque no nos divierte autoanalizarnos y ver que estamos tan llenos de defectos y manchas y tan apestosos ante Dios como muchas otras personas. Porque para amar como Jesús lo hace hay que aprender a ver con sus ojos que no juzgan.
“Lo malo no es pasar por momentos de aflicción, lo malo es cuando pasamos por eso y no aprendemos.”
Chale comare, algunos tenemos que tropezarnos con la misma piedra varias veces antes de entender que hay que levantar mas el pié o rodear ese camino.
Me uno a tu comentario comare, nuestros prejuicios nos raspan la garganta por aquello de la “j” jajaja
Un saludote comare.
Darth Akire
Junio 4th, 2008 at 11:46
Comare!! que gusto verla!! y no sólo eso, verla viva después de su curso de sexualidad, jajajaja, por que con tanto prejuicio que tiene la gente, yo esperaba que las espantadas la lincharan por andar hablando de esossss temassss escabrosossss que a muchassss no lessss gusssta essscuchar.
Y bueno, la verdad todos hemos sido prejuiciosos, nadie se escapa, pero es más inteligente aceptarlo y más aun intentar cambiarlo, y todavía mejor, ¡lograrlo!, que andar haciéndonos como que somos perfectos y sentirnos con el derecho de juzgar a todo el que se cruce por nuestro aburrido y simple camino.
Comare, lo que me agrada mucho bastante de usted es que acepta sus equivocaciones y aprende de ellas, eso la hace humana y la hace una hija de Dios ejemplar.
La quiero un chorro por eso y por mas, mi comare’!!
kerusso
Junio 4th, 2008 at 15:40
ja ja ja ja ja comare, estoy viva de milagro si me tiraron uno que otro chanclazo por ahi.
Alguien inventó que yo le era infiel a mi marido, pero se equivocó de amante, pues el que me puso es mi hermano, solo que como el es muy alto y werito como mamá y yo soy morena como papá, pus no nos parecemos jajaja no sabes el show que se armó, mi pobre pastor andaba tan preoccupado y mi marido y mi hermano se rieron tanto cuando les conté, ellos la atraparon en el aire, yo no, yo estaba situada en la baba, hasta que me dijo mi hermano: pues soy yo, mencha ¿quien más? y pos si, era el supe quien fué el del chisme y si me dió corajito la verdad sobre todo porque no era la primera vez que ese “Hermano” me tiraba una fea mordida.
Ahora a ver si no me vetan los asustados en el inter por andar publicando esas cosas indecentes comare.
Prejuicios, prejuicios.
Lo importante es darnos cuenta de que la estamos regando y decidir cerrar la llave jo jo jo pa no regarla mas.
Gracias por tu comentario comare, me dá gusto saber que todavia tienes buen concepto de mí, despues de mis indecencias jo jo jo.
Un saludote comare, yo amien ti queeerooo mas que a mis ojos.. pero quero mas a mis ojos, pero quero mas a mis ojos… jajaja siempre me causó gracia Tisoc y su cancioncita. (divagué comare, divagué)
Darth Akire
Junio 4th, 2008 at 16:09
Invariablemente cuando uno hace algo diferente pero bueno, comare, toda la gente tradicionalista se va a escandalizar.
Jijos, comare, para que yo cambie mi concepto de usted tendrían que pasar muchas cosas, jejeje… las cuales dudo mucho que pasen.
Y mire que si le arman un chisme también en la web, despreocúpese comare, esos se van solos, jajajaja.