Cada festejo de aniversario de bodas ha tenido algo diferente. No, no somos de los que hacen megafestejos, no nos vamos de viaje, no gastamos dinerales en cenas especiales, en parte por que ambos preferimos gastar el dinero en otras cosas que consideramos más importantes y en otros momentos, por común acuerdo. Tampoco reservamos una noche “romántica” y pre cocida en algún finísimo hotel.
Recuerdo que el primer año de casados para mi fue como llegar a una meta, como ya lo había mencionado, nuestros primeros años fueron muy complicados… al grado de que, en verdad, yo creí que no aguantaría demasiado… el punto es que, al igual que en la boda, las diferencias no se hicieron esperar tampoco en el primer aniversario: él y su familia querían hacer algún tipo de festejo… y yo quería irme de viaje o a cenar a solas con mi querido…
Sinceramente, creo que ni mi idea ni la suya eran realmente magníficas… Dios sabía lo que era mejor para nosotros, y desde entonces hemos pasado momentos realistas, disfrutables, sinceros y divertidos cada aniversario.

Hace unos años, por ejemplo, no teníamos mucho capital, hacía frío, no teníamos ganas de salir de casa, así que llamamos a Pizza Hut y pedimos nuestro paquete favorito… la pizza tardó mas de 30 minutos y pues ¿qué creen?, sip, ¡cenamos gratis!.
Otros aniversarios la hemos pasado en el cine (nuestro vicio como pareja jajaja), otros yendo a desayunar buffet, o levantándonos tarde para luego cocinar juntos unos buenos hotcakes, viendo nuestras películas favoritas acurrucaditos en la cama, e incluso recuerdo que alguna vez hasta juegos de mesa nos pusimos a jugar solitos. Cosas comunes… ¿cotidianas? Sí, talvez. Pero es donde valoro que lo que se vive a diario se viva también en los momentos importantes, por que eso significa para mi que no necesito de “días especiales” para saber que soy amada y valorada.
Hay gente que valora tanto la cotidianeidad pero requiere de momentos casi irreales, cosas esporádicas, efímeras, sacadas de película-cursi-gringa para sentir felicidad y amor en el aire.
No me gusta la rutina, y sin embargo, en un aniversario, en un cumpleaños, en navidad o en momentos en los que puedo estar con mis amigos y la gente que amo, parece que la rutina deja de serlo (aunque siga siéndolo) y se convierte en algo especial, por el simple hecho de recordar que hay gente a la que puedo amar con libertad.

Con mi Samurai he aprendido a valorar lo mucho y lo poco, los momentos de mucho trabajo y los momentos de descanso, los festejos con regalos y abrazos y los festejos con “sólo” abrazos.

Muchas mujeres podrían tomarlo a conformismo o falta de romanticismo. Talvez por que se nos ha inculcado desde chiquitas que debemos esperar demasiado en los dias “especiales”. La mayoría de mujeres se indigna si no reciben un regalo el día de su cumpleaños o en aniversario. Muchas reclaman que “no quieren un día común” y no dudan en poner carota si ese día surge alguna cosa extra.
Yo no espero nada material. Después de vivir tantas cosas juntos, cosas de tan variados sabores, me basta con saber que me ama, que soy única en su corazón, basta con que él esté seguro de que lo amo (y miren que es bien dificil demostrárselo, por que a diferencia de muchas, no me es fácil expresarlo con palabras).
Creo que lo que hace que un día especial sea eso, es la actitud y los verdaderos sentimientos.

Bien, pues, luego de este megachoro, quiero que sepan que el re-diseño de este blog es un regalo de aniversario de mi Samurai. El dibujo lo hizo el mero sábado 25 de octubre en la mañana mientras desayunábamos (hasta me hizo un wp, el cual lo tengo puesto desde que me lo dió jeje… bueno, no lo tengo puesto YO, si no mi computadora jajaja). Ese día no sabíamos que hacer, no teníamos planes, por lo mismo ya no pudimos encargar a nuestra Padawan. Pero era lo de menos, por que en realidad nuestra felicidad matrimonial no depende de ir a cenar juntos un día, tenemos todas las mañanas de la semana para desayunar un cafe de Oxxo y una torta de tiendita (momentos geniales, por cierto).

Desde ayer mi Samurai ha estado chambeando para dejarme todo muy bonito y funcional. Juntó Dibujo, template, colores… y ha puesto lo que más valoro en un regalo: que esté hecho con esfuerzo, sinceridad y mucho amor.

Amo a este caballo que dedica gran parte de su vida a tratar de entender a esta su vaca. Amo a este guerrero inteligente que ha puesto todo su empeño en cambiar el mundo que lo rodea. Amo a este friki, mezcla de Sheldon y Leonard de The Bing Bang Theory… que es capaz de tener cerebro de wikipedia y ser romántico, tierno y tímido al mismo tiempo. Amo a este chango trepador y tragón que se come todo lo que yo no me como y todo lo que le preparo para comer. Amo a este artista loco frustrado, que ha aguantado las lanzas de varios Saules. Amo su sinceridad a pesar de que es dificil otorgarla.
Amo estos 11 años, con risas, lágrimas, ajetreos, descansos, diversiones, aburriciones, abundancia, escaséz, salud y enfermedad… ¡qué bueno es saber que hemos soportado todo eso y no un mundo rosa! por que si no, ni él ni yo habríamos pasado la prueba de llevar a cabo lo que nos prometimos hace 11 años… y lo que no hemos efectuado, sabemos que ya vendrá el tiempo de hacerlo.

¡Gracias, Samurai!, mil gracias por este herrrrrmoso blog. Gracias por tus detalles espontáneos.
Te amo!
^^
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PD: Informo que muy pronto habrá también rediseño de El Blog del Samurai, ¡estén pendientes! Y dense una vuelta para ver Poder en linea, que también está estrenando ropita jejeje, que más bien fue algo así como el laboratorio experimental para ver lo que se podía y no se podía hacer en este MI blog jejeje ^^