Caray, no recuerdo haber sufrido tanto en la escuela cuando era niña de lo que sufro hoy siendo mamá.
Cada día, quedo justo en medio; entre ser una madre comprensiva, que entiende que las neuronas de su hija se alborotan de una manera diferente a la de los demás… y el ser una mamá “formal, gruñona y responsable” por que cada vez que “no trabaja” en clase hay que regañarla frente a todos, dándole la razón a la maestra, claro, en todo.
Es difícil, por que por un lado soy consiente de que los hijos necesitan límites. Que sin límites la vida se les descompone… pero también soy consiente de que cada niño es diferente y que no se les debería tratar como una masa homogénea. Cada niño entiende a su modo, cada uno tiene un lenguaje. Es una enorme tristeza ver cómo muchos ya han perdido su personalidad a los 7 años…

Hoy fue un día de esos… de esos en los que mi hija se aburre de repetir “tresporunotres, trespordoseis, tresportresnueve…” y recordó (noblemente) que el lunes es el día de las madres, así que, decidió saltarse las reglas y hacerme un tierno dibujo de un dragón Furia Nocturna (sabe lo mucho que me gustan esos animales mitológicos)… trabajó a medias y la mayor parte del tiempo de matemáticas lo usó para dibujar.
A la salida llegó emocionadísima a decirme que me estaba preparando una sorpresa, sin embargo, no terminó de hablar cuando por detrás llega su maestra y me dice:

- No trabajó nada… se la pasó dibujando… me lo quizo enseñar pero le dije que no quería verlo…-

ZAZ! por un lado ya iba yo muy feliz a ver qué me había dibujado mi pequeña… pero por otro lado sentí el peso de la responsabilidad, sentí muchos dedos señalándome “eres mala madre, una madre responsable regañaría a su hija por dibujar en clase en lugar de hacer sus ejercicios de matemáticas”… sinceramente no supe cómo reaccionar… por que también sentí mucho coraje de que la maestra hubiera rechazado ver el dibujo de mi Padawan. Dibujar para ella es importante, y al igual que su padre, no dudaría que ella algún día tuviera su sustento por dibujar o diseñar…
Sí, es cierto, todo tiene un lugar y un momento. Y se lo dije a mi Padawan… y entonces supe sus razones:

- Hay momentos para dibujar, podías haberlo hecho en la casa, en la tarde.
- si… pero es que, mami… quería que fuera una sorpresa…
- bueno, podias hacerlo en tu cuarto para que yo no lo viera…
- no, por que siempre te das cuenta, nunca podemos darte sorpresas por que te das cuenta.
Lo hice en la escuela por que era el único lugar donde no lo verías hasta el final… (comenzaba a quebrársele la voz) y se lo quise enseñar a la maestra pero no, no le gustan mis dibujos… no le gusta que dibuje…-

Rayos y centellas… por guardar la cordura, la formalidad, las reglas, “la normalidad” no medimos el rechazo que podemos hacer que la gente sienta… y en todos lados es igual. Los jefes maltratan a sus empleados por que creen que es lo correcto, por que es lo “normal”, por que creen que si no aprietan no sacan suficiente jugo.
Los padres queremos que nuestros hijos marchen al tono en que marchan los demás… para evitarnos regaños, momentos vergonzosos ante los demás padres… aun si el rechazo esta implícito aceptamos lo que la maestra diga.
En las iglesias se rechaza a la gente que se ve “diferente” por que da miedo (o flojera…) tratar de entender a esas personas… es más fácil someter con miedo.. el rechazo, para la gente “seria” es lo de menos…

Sí, podrán decirme que debí haberla regañado de tal manera en que se acordara de por vida que al César lo que es del César y que a matemáticas lo que es de matemáticas. Ella tuvo su respectiva y coherente sanción… pero definitivamente NO voy a rechazar lo que ella hizo con cariño sólo por que no trabajó en matemáticas.

Arrrg y recontra arrrg…

Por cierto… ya al final me informaron (de última hora, claro) que mañana tengo que ir a cooperar con la limpieza del salón… apenas hoy avisaron.. osea que, si yo tenía algún plan para mañana saliendo de la escuela, ya se amoló ¿no?… Tampoco nos han dicho cuándo será el fesitval del 10 de mayo…
En fin, al parecer pesan más las fallas de los niños que las de los maestros y directivos… arrrg y mil veces arrrrg.